No importa que no te guste Elvis, no importa que no te interese lo más mínimo la vida de Priscilla Presley, la que fue mujer de Elvis. Pero si sabes que la película es un proyecto de Sofia Coppola, sabes que tiene algo bonito preparado. Y si a ella, leer la autobiografía de Priscilla le inspiró lo suficiente como para hacer una película, es motivo suficiente para estar excitado esperando su estreno.
Como ya es habitual en el cine de Coppola, lo visual y lo sonoro se entrelazan con la precisión de un reloj suizo. La fotografía, el vestuario y la imagen en general de Priscilla recrean de forma delicada, elegante y contenida la estética de la época, con ese toque pastel, suave y brumoso que parece flotar entre el sueño y la realidad. Pero si algo consigue que ese mundo cobre vida de verdad, es la banda sonora.

Un soundtrack inesperado
Aquí viene la sorpresa. La banda sonora no está dominada por canciones de Elvis Presley, como uno podría esperar (o temer). En su lugar, Coppola recurre a un puñado de joyas escondidas y algunas elecciones finísimas de artistas contemporáneos al Rey, que logran lo que parecía imposible: sumergirte en el romance sin caer en la obviedad.
El resultado no es solo bonito. Es potente. La música no está ahí como decoración, sino como un lenguaje emocional que guía a la protagonista y al espectador por una historia que habla del deseo, la soledad, el descubrimiento personal y la resistencia emocional.
Aunque el personaje de Priscilla —interpretado con una contención fascinante por Cailee Spaeny— se deja llevar por el amor y el romanticismo, sabe decir no. La música en la película no narra solo una historia de amor, sino el despertar de una mujer.
La atmósfera sonora: romántica y crepuscular
La selección musical, que va desde temas vintage a toques contemporáneos, construye una atmósfera que te envuelve, te ablanda y te saca de tu propio cinismo moderno para hacerte recordar lo románticas y bonitas que son ciertas canciones.
Incluso si no sueles escuchar este género, incluso si nunca has sentido afinidad con la cultura americana de los 60, el soundtrack te atrapa. No se trata de nostalgia, sino de sutileza emocional.

Tracklist completa de la banda sonora de Priscilla (2023):
- Dolly Parton – I Will Always Love You
- Ramones – Baby, I Love You
- Brenda Lee – Sweet Nothin’s
- Tommy James & The Shondells – Crimson and Clover
- The Righteous Brothers – (You’re My) Soul and Inspiration
- The Paris Sisters – I Love How You Love Me
- The Angels – My Boyfriend’s Back
- Lesley Gore – You Don’t Own Me
- Damien Jurado – Kola
- Phoenix – My Elixir (tema original para la película, producido por la banda francesa de pop indie y colaboradores habituales de Coppola)
Con esta selección, Coppola se reafirma como una directora con un oído exquisito, capaz de utilizar la música como espejo emocional, como instrumento narrativo. Si en Lost in Translation nos regaló a Kevin Shields, y en Marie Antoinette rompió las reglas del cine histórico con Siouxsie y Bow Wow Wow, en Priscilla el silencio de Elvis es una elección poderosa.
En conclusión
La banda sonora de Priscilla no solo acompaña, sino que define. Le da espacio a Priscilla para ser la protagonista de su propia historia, sin que la sombra de Elvis lo inunde todo. Es una invitación a escuchar, a sentir y, sobre todo, a recordar lo que es enamorarse de verdad, aunque sea por primera —o última— vez.