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cine

Holiday: crudo retrato del lujo y el sufrimiento

Reflexión sobre Holiday, la película de Isabella Eklöf, y su retrato incómodo del lujo, la violencia emocional y la resistencia psicológica.

Hace más de siete años que vi Holiday por primera vez, y desde ese momento se convirtió en una de mis películas favoritas. La volví a ver hace una semana y mi reacción de incomodidad y admiración hacia esta obra no hizo más que aumentar.

Más tarde pensé que quizás Anora, de Sean Baker, me había gustado tanto por ciertas similitudes: la presencia de una determinada zona de Europa, sus comportamientos, sus códigos sociales y el contraste entre esa cultura del noreste europeo y el personaje principal. Hay algo en esa esencia que me provoca risa y desagrado a partes iguales. Ambas películas contienen esa tensión.

Una dirección brillante y un impacto emocional profundo

Holiday es una película dirigida por Isabella Eklöf, una cineasta que demuestra un conocimiento muy certero de las ideas que quiere plasmar y de la forma de estructurarlas. La evolución del personaje a través de los distintos ambientes que se van incorporando a la trama resulta especialmente notable.

La primera parte de la película es crucial para conocer a la protagonista sin revelar del todo quién es realmente y sin necesidad de explicarlo con palabras. Después, la historia da un giro importante que produce adrenalina y, al mismo tiempo, nos deja pensando en aquello que acaba de ocurrir.

Tengo mi propia reflexión al respecto. Sin intentar hacer spoilers, diría que, desde mi punto de vista, el final quiere mostrar la repercusión que pueden tener las palabras en los seres humanos. A nivel emocional, pueden afectarnos de una manera distinta al maltrato físico.

El dolor físico se siente en el cuerpo. Puedes visualizar el proceso de curación y ver cómo te ha afectado. Con las palabras, en cambio, la recuperación es emocional y mental. Se necesita tiempo, distancia y herramientas para entender que las palabras de alguien no tienen valor si no se lo damos. Sin embargo, no siempre nos han enseñado a educar nuestra salud mental ni a protegernos de ese tipo de violencia.

Por eso creo que esta película refleja cómo, a veces, estamos rodeados de personas que no nos maltratan físicamente, pero sí lo hacen de una manera que puede causar incluso más dolor y sufrimiento. Un daño del que quizá no nos recuperamos en muchos años.

Victoria Carmen Sonne: una actuación memorable

Respecto a Victoria Carmen Sonne, poco más se puede decir de su interpretación. Es un papel de enorme fortaleza mental, capaz de mostrar la resistencia humana ante situaciones límite y la manera en que una persona persigue un objetivo aunque ese camino tenga consecuencias difíciles de asumir.

Después de este papel, me he interesado mucho más por su trabajo. También por el de Isabella Eklöf. Holiday es una de esas películas que incomodan, pero que precisamente por eso permanecen.